Arquitecto:
Javier Gamero
Cliente:
Guardería en Cadíz
Plazo:
6 meses
Tipo de Proyecto:
Diseño Interior
Estrategia:
Diseño funcional
FECHA:
Noviembre, 2020

La Escuela Infantil La Barca se concibe como un espacio educativo cercano, seguro y adaptado a las necesidades de los niños durante sus primeros años de aprendizaje. El proyecto combina la arquitectura tradicional del entorno con una distribución interior funcional, luminosa y pensada para favorecer la autonomía infantil.

El edificio mantiene una imagen exterior sobria, caracterizada por fachadas blancas, cubiertas de teja y una torre que actúa como referencia visual dentro del conjunto urbano. La intervención respeta esta identidad arquitectónica y la completa con soluciones contemporáneas que mejoran la iluminación, la accesibilidad y el confort de los espacios.

En el interior, las aulas se organizan mediante ambientes amplios y flexibles, con mobiliario adaptado, zonas de juego, áreas de lectura y espacios destinados a actividades educativas. La elección de colores suaves, materiales cálidos y elementos de madera contribuye a crear una atmósfera acogedora, tranquila y estimulante.

Las zonas exteriores se integran como una extensión de las aulas. El patio dispone de pavimentos seguros, juegos infantiles y áreas abiertas que permiten desarrollar actividades al aire libre en un entorno protegido y fácilmente supervisable.

Espacios pensados para aprender

La distribución del centro busca facilitar los recorridos y ofrecer una lectura clara de cada espacio. Las aulas cuentan con zonas diferenciadas para el juego, el descanso y el aprendizaje, permitiendo adaptar el uso de cada estancia a las distintas edades y necesidades educativas.

La entrada de luz natural, la iluminación indirecta y el empleo de tonos neutros mejoran la sensación de amplitud. Los colores más intensos se utilizan de forma puntual en el mobiliario, los juegos y los elementos de protección, ayudando a identificar áreas y aportando dinamismo sin sobrecargar el ambiente.