La Plaza de la Independencia, en La Barca de la Florida, se plantea como una intervención destinada a mejorar y cualificar el espacio público, creando un entorno más agradable para el paseo, la estancia y la convivencia.

El proyecto organiza el recorrido mediante una estructura ligera de pérgolas que acompaña al peatón y genera una sucesión de zonas de sombra. Su trazado curvo introduce movimiento y continuidad, adaptándose al espacio existente y convirtiéndose en uno de los elementos reconocibles de la actuación.

La intervención incorpora áreas de descanso, bancos, vegetación y elementos urbanos que favorecen un uso cotidiano de la plaza. La fuente actúa como punto de referencia dentro del conjunto y contribuye a crear un espacio de encuentro en torno al recorrido principal.

La propuesta busca integrar arquitectura, paisaje y mobiliario urbano desde una actuación sencilla y funcional, respetando la vegetación existente y mejorando las condiciones de confort del espacio público.

arquitecto:
Javier Gamero
Tipo de proyecto:
Urbanismo
PLAZO:
6 meses
CLIENTE:
Jerez, Cádiz
ESTRATEGIA:
Minimalista
FECHA
Noviembre, 2020

Un recorrido que da forma al espacio

La pérgola se convierte en el elemento vertebrador del proyecto. Más que funcionar únicamente como protección frente al sol, define un recorrido reconocible y establece una relación continua entre las diferentes zonas de la plaza.

Su geometría combina tramos lineales con suaves cambios de altura y curvatura, generando una estructura dinámica que acompaña el movimiento del peatón. La repetición de sus elementos verticales crea ritmo, perspectiva y diferentes juegos de luces y sombras a lo largo del día.

La vegetación existente se integra en la composición, evitando entender la actuación como un elemento aislado. Árboles, zonas de estancia, bancos, recorridos y estructura forman parte de una misma secuencia urbana.

El resultado es un espacio pensado tanto para atravesarlo como para permanecer en él, en el que arquitectura y paisaje ayudan a mejorar la experiencia cotidiana de quienes utilizan la plaza.

Arquitectura para permanecer

La actuación busca recuperar el valor de la plaza como lugar de encuentro y convivencia. Las zonas de sombra, el mobiliario urbano y la presencia de vegetación permiten crear pequeños ámbitos de descanso distribuidos a lo largo del recorrido.

La fuente introduce un punto singular dentro del espacio y funciona como elemento de referencia visual, mientras que la pérgola conecta las diferentes áreas y aporta unidad al conjunto.

Frente a una intervención basada únicamente en elementos formales, el proyecto pone el foco en la experiencia de uso: caminar protegido del sol, detenerse, conversar, observar el entorno o simplemente disfrutar del espacio exterior.